Inscripción Curso Atraer Talento

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Inscripción Curso Atraer Talento: Bienvenido a la página de inscripción al curso de Employer Branding creado en octubre 2021 de 18 píldoras de vídeo y que distingue tres fases:

  • Preparar la marca
  • Fidelizar el Talento
  • Atraer el Talento

La Covid 19 ha puesto el mundo patas arriba. Mientras se suceden los casos de infección, las empresas y autónomos sufren restricciones. Eso hace más importante que nunca el destacar, el tener marca y sacar provecho de ella. No se tiene que vender esa imagen de perfección absoluta. Las tendencias, hoy en día, se enfocan en mostrar la humanidad de las organizaciones y cómo la sociedad en general se siente identificada con ellas.

Parte 1. La marca empleadora 

A menudo la marca empleadora no ha realizado un diagnóstico de marca para saber cómo ésta es percibida por sus empleados y por los posibles candidatos. 

Hoy, cualquier empresa que pretenda fidelizar o contratar talento sin tener un propósito real, unos valores reales y una propuesta de valor como marca empleadora, está perdiendo tiempo y dinero: sus acciones encaminadas a fidelizar o atraer no tendrán el resultado esperado. 

Hoy, el candidato dispone de muchas fuentes de información fiables para saber si lo que una empresa promete realmente se cumple. La comunicación se ha extendido a todos los niveles, y plataformas como Glassdoor son cada día más utilizadas por empleados para dar feedback de sus empresas y por candidatos para tomar decisiones en base a ese feedback. 

Las acciones encaminadas a detectar y formar a los empleados que mejor puedan representar a la marca, los embajadores de marca, pueden ser cruciales para que esa huella de marca en el exterior sea lo más fiel posible a la que deja en el interior. Y si la marca es positiva, se convertirá en un imán para aquellos candidatos que busquen una experiencia laboral constructiva y con sentido. 

Parte 2. Fidelizar Talento

Lo importante no es conseguir atraer a las personas a tu empresa sino conseguir que decidan de forma voluntaria continuar en tu organización, desarrollando su carrera y ayudando a tu organización a progresar. Si una persona se incorpora y una vez pasa el tiempo comprueba que la organización que le mostraron no tiene nada que ver con la realidad, no dudará en buscar otras opciones profesionales. Debe existir coherencia entre lo que vendemos y el contexto real que tenemos. 

La fidelización consiste en contar con tus personas desde el primer momento, trazando su plan de experiencia del empleado individual para comprobar sus expectativas, necesidades y problemas. A partir de aquí toca plantear un itinerario realista que le permita poder cumplir con la flexibilidad lógica que deben tener ambas partes.

Es conveniente integrar a nuestras personas en el desarrollo de nuevos procesos y proyectos, para que nos ayuden en su diseño y desarrollo. 

Tienes que cuidar a las personas que ya están contigo preocupándote por sus necesidades formativas, viendo si encajan en nuevos perfiles profesionales que precisa tu empresa antes de buscarlos fuera, que les permite conciliar su vida, que les das autonomía, que les mejoras sus condiciones dentro de lo posible y que se sienten parte importante de tu familia empresarial. 

El empleado necesita sentir que su labor es importante y que su empresa lo aprecia y valora. Se trata de reconocer el trabajo que hace cada persona y agradecérselo directamente, cada vez que consigue materializar proyectos para tu empresa. 

Todos los proyectos empresariales tienen cosas potentes y otras a mejorar, al final nos deben compensar las que suman para querer continuar defendiendo esa camiseta corporativa. 

Parte 3. Atraer Talento 

 

Lo que necesitamos nosotros como empresa en cada vacante que necesitamos cubrir es importante, lo único es que no nos podemos olvidar de ¿qué necesita el candidato?. La propuesta de valor que ofrecemos al candidato también tiene mucho peso, aunque muchas organizaciones la omitan. Esto hace que muchos candidatos no nos consideren una opción, porque nos olvidamos de sus necesidades y expectativas. Cada vez lo que marca la diferencia es tener claro qué tipos de experiencia del empleado tenemos o tendremos en nuestra compañía. 

Se trata de conseguir que la imagen que tiene el candidato durante el proceso sea la que se encuentre si es la persona elegida. Muchas veces la gente entra con grandes expectativas que se desvanecen abruptamente con la realidad corporativa que uno se encuentra. Es más, llegas a plantearte si esa es la misma organización. Está claro que todas las empresas tienen cosas muy buenas y otros aspectos a pulir o mejorar, lo único cada empresa debe ser consciente de ambos aspectos y trabajar en mejorarlos dentro de lo posible. Muchas personas no dudan en marcharse si lo que encuentran no es lo que ellos esperaban, muchos aguantan hasta que encuentren otro proyecto y otros de generaciones más jóvenes se marchan sin dudarlo. Esas experiencias hacen mucho daño a nuestro employer branding. No pasa nada por reconocer lo que se hace mal en nuestras políticas de reclutamiento para hacer un giro de 360º en nuestras estrategias de atracción del talento.